Este verano, adéntrate en el bosque de Engolasters y descubre una instalación artística única. A lo largo del camino del Mig, en los alrededores del lago de Engolasters, encontrarás 70 rostros de arcilla modelados a mano que emergen entre los troncos de los pinos.
La obra Los guardianes del lago, de la artista Pilar Montecino, se inspira en una de las leyendas más misteriosas de Engolasters, según la cual las aguas del lago esconderían una antigua población sumergida. Cada rostro, elaborado con arcilla natural y elementos orgánicos, se integra en el paisaje e invita a descubrir el bosque desde una nueva perspectiva.
Una instalación efímera en la que arte, naturaleza y leyenda se dan la mano y que, con el paso del tiempo, el viento y la lluvia, volverá a formar parte del paisaje.