Una de las maneras más cómodas de descubrir Grandvalira en verano es subiendo con la telecabina del Funicamp, en el sector de Encamp.
Este funicular recorre el valle de los Cortals y te lleva hasta la zona de Solanelles mientras contemplas el paisaje de montaña desde las cabinas.
Una vez arriba, podrás hacer una pausa en el restaurante Solanelles y su terraza panorámica, desde donde podrás contemplar el valle de Encamp, o continuar la experiencia hacia otras zonas de la estación.
También tienes la opción de llegar hasta el lago de Cubil en transporte 4x4, punto de partida de diferentes itinerarios en plena naturaleza. A partir de ahí, podrás continuar la excursión con diferentes actividades: desde rutas de senderismo hasta propuestas más activas, como vías ferratas, escalada, pesca en ríos de alta montaña o circuitos de BTT. Para saber más sobre estas actividades, consulta este enlace.
Además, podrás descubrir la ruta Huellas elevadas, una propuesta cultural vinculada a la figura de la Osa, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, que culmina con una escultura de unos tres metros situada en la parte alta del sector.