Con el cambio de estación, la nieve cede el protagonismo al color verde que va dominando paulatinamente bosques y prados. La suavidad de las temperaturas favorece la actividad de las especias. Es el momento de las ceremonias de cortejo, del apareamiento y el cuidado de las crías. El silencio invernal queda roto por los mil y un sonidos de las aves y otras especies en una muestra más del estallido de vida que supone la llegada del buen tiempo.
El equipo de National Geographic se centrará en capturar imágenes del urogallo, una especie particularmente esquiva y difícil de captar por las cámaras. Así como de otras especies, como el pito negro o el búho pirenaico, en sus nidos, cuidando de las crías. También seguirá el rastro de los corzos, que raramente se dejan ver más allá de la protección que les ofrece su hábitat natural, los espesos bosques andorranos. Más fáciles de observar son las marmotas, ya que las madrigueras donde invernan están ubicadas en los prados de alta montaña dispuestos en canchales de bloques. No son difíciles de ver, ya que solo se aventuran unos metros más allá de las madrigueras. Así como los corzos no se prodigan en campo abierto, las marmotas, en cambio, no se adentran en los bosques.
En verano podremos ver cómo crecen las familias con la llegada de los polluelos y las crías, con más imágenes de los rebecos y las marmotas. También seremos testigos del cambio de plumaje estacional de especies como la perdiz blanca.
Otra imagen que National Geographic te mostrará es la trashumancia de las manadas de caballos que son liberados en los pastos de alta montaña, donde permanecerán hasta bien entrado el otoño.
El manto verde de los prados salpicados de colores y los lagos glaciares de los valles en primavera y verano son uno de los momentos que se deben vivir, y el equipo de National Geographic, con sus vídeos e imágenes, te ofrecerá la oportunidad de contemplarlos como nunca antes los habías visto.