LA BASÍLICA SANTUARIO DE MERITXELL

La Basílica Santuario de Meritxell, además de ser un símbolo espiritual, es la sede de la religiosidad andorrana. Así, la fe y la devoción del pueblo andorrano hacen de Meritxell el corazón espiritual del país.

Este santuario se presenta como uno de los exponentes más representativos de la arquitectura de Andorra de finales del siglo XX. El eclecticismo monumental de Ricardo Bofill ha enriquecido la cultura material de nuestro país con esta obra representativa y ha establecido un precedente, en cuanto a la arquitectura contemporánea.

Meritxell es mucho más que un santuario. Es un espacio de paz. De ahí la gran importancia del claustro abierto, para contemplar la montaña, los prados y los jardines y para poder respirar la paz religiosa tan necesaria en la sociedad posmoderna, cada día más estresada o agresiva. El Santuario de Meritxell es un marco para la contemplación.

UN CONJUNTO HISTÓRICO DE INTERÉS CULTURAL

El conjunto histórico de Meritxell está constituido por dos edificios: el viejo Santuario de Meritxell y la Basílica Santuario de Meritxell (el nuevo Santuario), declarados ambos bienes de interés cultural. Así, la presencia de las dos infraestructuras perpetúa la continuidad y la constante renovación del hecho religioso y de la Iglesia como institución.

HISTORIA Y LEYENDA DE LA ANTIGUA IGLESIA DE MERITXELL

Para poder entender el valor cultural y religioso que en la actualidad tiene la actual Basílica Santuario de Meritxell, debemos trasladarnos unos siglos atrás: el edificio no solo esconde una leyenda apasionante por descubrir, también cuenta con varias remodelaciones y muchos siglos de historia.

 

LA LEYENDA DEL SANTUARIO

Transmitida desde siempre de padres a hijos, la leyenda de la Basílica Santuario de Meritxell es una bella narración que no puedes dejar de conocer.

Era el día de Reyes cuando un pastor, que se dirigía a Canillo para asistir a la misa de una jornada tan señalada, vio —en el lugar donde hoy se levanta el Santuario— la bella imagen de la Virgen, en un rosal silvestre completamente florido en pleno invierno. A raíz de este hallazgo fascinante, el pastor decidió llevar la figura de la Virgen a la iglesia de Canillo, donde fue situada en el altar mayor, y prometió construirle una iglesia para guarecerla.

Al día siguiente, al abrir la puerta del templo, el sacristán de la iglesia echó en falta la imagen de la Virgen, que apareció nuevamente al pie del rosal silvestre florido, cerca de Meritxell. Este hecho provocó que los habitantes de Encamp decidieran que quizás la Virgen prefería estar en Encamp, ya que no quería quedarse en Canillo; y así, con esta idea, decidieron cerrarla bajo llave en la iglesia del pueblo, con la promesa también de construir una bella iglesia en su honor.

Al día siguiente, sin embargo, el hecho se volvió a repetir: la Virgen había desaparecido y volvía a aparecer al pie del rosal silvestre, donde los aldeanos percibieron, además, que aunque la noche anterior había caído una gran nevada, alrededor de la Virgen el arbusto estaba completamente limpio.

Ante este hecho, tanto los habitantes de Canillo como los de Encamp entendieron que aquel era el emplazamiento donde la Virgen quería estar y decidieron construir allí mismo una capilla en su honor: la actual Basílica Santuario de Meritxell.

 

LA ANTIGUA IGLESIA DE MERITXELL

Levantada en un momento indeterminado, durante la primera mitad del siglo XII, se trataba de una capilla de origen románico dedicada a Santa María. Así, aunque las estructuras visibles de esta obra primitiva son escasas, se han conservado vestigios suficientes para poder imaginar un templo de dimensiones reducidas, con una estructura sencilla y de estilo popular.

Del antiguo templo se conservan todavía algunos detalles, como el muro oeste, integrado dentro de la pared lateral de poniente del edificio barroco, y los cimientos del ábside, descubiertos durante las excavaciones arqueológicas de 1991.

Estas excavaciones pusieron al descubierto no solo toda la planta del edificio —de nave única— y el porche del lado sur, sino también la existencia de al menos dos capas de restos pictóricos en los muros de la cabecera. Se considera que estas pinturas evocaban los temas religiosos vigentes en la época.

Sin embargo, el templo erigido bajo la advocación mariana contaba también con una talla románica de la Virgen entronizada con el niño en brazos, datada del siglo XII, que pasaría a ser patrona de todos los habitantes de los Valles. Cuatro siglos más tarde, con la llegada del arte gótico, se instala •el retablo dedicado a Santa María, con una nueva imagen central, más de acuerdo con las formas de este estilo.

Hacia el 1658 se construye la nueva iglesia barroca, que en gran parte coincide con la actual. De este modo, aunque esta gran reforma desemboca prácticamente en un edificio de nueva planta, el templo conserva también la construcción original medieval. Orientado transversalmente en dirección norte-sur, y con unas dimensiones más grandes, se construye también un campanario de espadaña de doble ojo y un porche en el lado sur, y el interior de la iglesia se llena de retablos con una mayor riqueza artística, de acuerdo con el estilo barroco de la época.

Finalmente, durante el siglo XIX, el templo sufre una última reforma de la cabecera y se incluye un camarín para hacer más accesible la imagen de la Virgen a los ciudadanos; y en 1866, el pintor José Oromí, de la Seu d'Urgell, decora de manera horror vacui los muros interiores del edificio, con ornamentaciones al estilo trampantojo a base de figuraciones arquitectónicas y cortinajes.

UN INCENDIO DESAFORTUNADO DESTRUYE EL SANTUARIO

La noche del 8 al 9 de septiembre de 1972, un incendio destruye gran parte de la iglesia, incluidos varios documentos originales del Santuario, así como todas las imágenes y retablos, también la talla románica de la Virgen.

Finalmente, las ruinas que se pudieron salvar se rehabilitaron y, en 1994, la capilla de Santa María de Meritxell se convirtió en la sede de la exposición permanente «Meritxell Memoria».

El edificio que podemos visitar hoy tiene planta rectangular, ábside de planta cuadrada, cubierta a dos aguas, espadaña y porche adosado al muro sur.

LA VIRGEN DE NUESTRA SEÑORA DE MERITXELL

No es arriesgado afirmar que la historia de Andorra siempre ha estado relacionada con la Virgen de Meritxell. El Principado no se explica sin su Virgen, y viceversa. Así, la renovación de la fe y de la fidelidad a la patrona está presente en el conjunto religioso de Meritxell con los dos Santuarios —el antiguo y el nuevo—, que tienden un puente entre los tiempos pasados y los nuevos y garantizan la continuidad y el fortalecimiento del espíritu.

 

LA TALLA (IMAGEN) DE LA VIRGEN, ENTRE PASADO Y PRESENTE

Anterior a la imagen que hoy en día preside la iglesia del nuevo Santuario, existió otra talla (original) de la Virgen de Meritxell, que se conservó en el antiguo Santuario de Santa María de Meritxell hasta su desaparición, durante el incendio de 1972.

La imagen que en la actualidad se venera es una fiel reproducción de aquella talla románica, de los siglos XI y XII, considerada uno de los ejemplares más antiguos de la época: con unos 83 cm de altura y elaborada en madera policromada, contaba con una expresión altamente estática y rústica.

La Virgen, que llevaba una corona de cinco flores sobre la cabeza y un velo blanco con bordes adornados bajo la corona, también llevaba en el pequeño respaldo posterior —siguiendo el canon de las tallas románicas de la época—, una cavidad destinada seguramente a la custodia de reliquias u otros vestigios. La Virgen iba vestida con una túnica de color rojo, decorada con flores y estrellas, y un manto azul que dejaba a la vista sus manos.

La reproducción que hoy en día llena el espacio del templo es obra del artista andorrano Jaume Rossa. Así, la talla cincelada a partir de varias fotografías conservadas de la Virgen original es igual de estática y geométrica y desarrolla un papel de trueno, más que de madre del niño Jesús. La talla recoge los rasgos principales de las imágenes marianas de la época: la disposición de la figura de la Virgen, que simboliza la salvaguarda y protección que una madre da a sus hijos; los ojos, exageradamente resaltados, imperfectos y vigilantes que expresan eternidad y espiritualidad; la desproporción antinatural intencionada que representa la realidad verdadera y trascendente de lo divino; y, finalmente, el calzado que lleva, unos típicos zuecos que usaban los agricultores de montaña de antaño.

El mensaje del artista es claro: la reina del cielo y la tierra es sencilla y humilde y ama a todos por igual.

OTRAS ESCULTURAS DEL TEMPLO

Por último, en el interior del templo también se pueden observar otras esculturas, obras del escultor barcelonés Sergi Mas, que corresponden a los santos patrones de las siete parroquias andorranas, que ratifican que Meritxell es el Santuario Nacional andorrano: Sant Serni de Canillo, Santa Eulàlia de Encamp, Sant Corneli de Ordino, Sant Iscle de la Massana, Sant Esteve de Andorra la Vella, Sant Julià de Sant Julià de Lòria y Sant Pere Màrtir de Escaldes-Engordany.

La Virgen de Meritxell es la Patrona del Principado y el día 8 de septiembre se celebra su festividad.

EXPOSICIONES Y HORARIOS

El Santuario acoge actualmente dos exposiciones permanentes: «Meritxell Memoria», un testimonio que recoge diversos objetos y muestras de cómo era la iglesia antes del fatídico incendio que destruyó por completo el templo, y «Biblias del mundo», una segunda exposición que se encuentra en el templo desde septiembre de 2016 y que muestra una colección permanente en crecimiento, formada en la actualidad por más de 1200 ejemplares, entre biblias y nuevos testamentos, en diferentes idiomas, dialectos y soportes.

ORACIONES A LA VIRGEN DE MERITXELL

A continuación, presentamos las oraciones a la Virgen de Meritxell:

Meritxell del silencio, enséñanos a escuchar.
Meritxell de la montaña, enséñanos a admirar.
Meritxell de las nieves, enséñanos a no mentir, a no mentirnos.
Meritxell del rosal silvestre, enséñanos la alegría de dar y de darnos.
Meritxell de las grandallas, enséñanos la dulzura de la vida.
Meritxell del cielo limpio y del sol esplendoroso, enséñanos la Luz.
Meritxell, vecina de los prados y de las casas de campo, enséñanos la sencillez.
Meritxell del sufrimiento, enséñanos a orar.
Meritxell de los niños, enséñanos a sonreír.
Meritxell de la paz, enséñanos la solidaridad.
Meritxell, madre de los andorranos, enséñanos la unidad.
Meritxell, Virgen, enséñanos a amar.

LA FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE MERITXELL

El progresivo aumento de la devoción y admiración hacia la Virgen a lo largo de los siglos XIX-XX, así como el asentamiento de unas circunstancias especiales de madurez e interiorización del sentimiento nacional por parte de los habitantes de Andorra, llevaron al Consejo General de los Valles de Andorra, el día 24 de octubre de 1873, a declarar oficialmente y por unanimidad la Virgen de Meritxell como Patrona de los Valles de Andorra: «se consigna el hecho de que Nuestra Señora de Meritxell es considerada por los Valles de Andorra como su Patrona y protectora especial desde tiempo inmemorial».

 

Sin embargo, dadas las complicaciones existentes en la época entre el pueblo de Urgell y Andorra, no fue hasta 40 años más tarde que se reconoció eclesiásticamente el patronato de la Virgen de Meritxell sobre el pueblo andorrano. El apoyo continuado de los diferentes obispos —copríncipes en Meritxell—, junto con este fervor y la tradición popular, hicieron posible que el obispo Joan Benlloch Vivó pidiera, el 23 de agosto de 1913, la declaración canónica del patronato de la Virgen de Meritxell, que llevó a cabo un año más tarde el sumo pontífice de la Santa Sede, el papa Pío X. Plenamente satisfecho por la noticia y con la intención de solemnizar el momento, el Consejo acordó que cada 8 de septiembre se celebraría la Fiesta Nacional de los Valles, o dicho de otra forma, la festividad de Nuestra Señora de Meritxell.

En la actualidad, cada 8 de septiembre el pueblo andorrano vive una fiesta de unidad y concordia, donde la Virgen es la protagonista absoluta. Todo gira alrededor de Meritxell, la Virgen de todos. Ese día, miles de personas peregrinan hasta el Santuario, desde muy pronto, para arrodillarse ante la Virgen, dar gracias y manifestar su sentimiento de alegría y entusiasmo.

Finalmente, hay que indicar que el poder de atracción de Meritxell es tan grande que varios actos y celebraciones (peregrinaciones, conciertos, bailes de sardanas, eucaristías, degustaciones de productos típicos, etc.) enmarcan este día, en el que las tradiciones y la fiesta llenan de alegría todo el recinto de Meritxell.

SERVICIOS RELIGIOSOS

HORARIO DE MISAS (ORDINARIO):

Cada domingo, a las 12:30 h.
Sábados y vísperas de la fiesta de Pascua y Todos los Santos, a las 18:00 h.

MISAS ESPECIALES O CONCRETAS:

(a convenir con el rector del Santuario)
Misas a petición: también misa cuando una familia o una peregrinación lo pide.
Confesiones: todas las horas de acogida, tanto en el Santuario como en AINA.

ENCUENTROS ESPIRITUALES:

Para jóvenes, la Navidad Joven (tercer domingo de Adviento) y la Pascua Joven.
Para todo el mundo, los «Diálogos en Meritxell», el tercer jueves del mes de septiembre.
Cuando un grupo o peregrinación lo pide. Se puede hacer en una de las salas del Santuario o en AINA.

Descubre todo esto y mucho más descargando el PDF de la Basílica Santuario de Meritxell.

SANTUARIO DE LA RUTA MARIANA

La Basílica Santuario de Meritxell forma parte de la Ruta Mariana, que une los cinco Santuarios marianos: del Pilar (Zaragoza), de Torreciudad (Huesca), de Lourdes (Francia), de Montserrat (Barcelona) y el propio de Meritxell (Principado de Andorra). Se trata de un itinerario de fe guiado por la espiritualidad y la devoción mariana, poseedor de una gran riqueza turística, patrimonial, rural, gastronómica y natural, gracias a las características propias y los entornos de cada santuario.

 

UNA RUTA QUE ACOGE A LOS PEREGRINOS

La Ruta Mariana es, actualmente, uno de los itinerarios de peregrinación más visitados y reconocidos. Acoge anualmente, entre sus cinco santuarios, a alrededor de 12 millones de peregrinos, lo cual refleja el gran atractivo e importancia que tiene tanto para los peregrinos como para los turistas. Así, la esencia de esta ruta está en el valor espiritual de sus santuarios y en un legado histórico, patrimonial y natural de una importancia excepcional. Los visitantes meramente turísticos se ven atraídos por la belleza artística, arquitectónica y natural que encuentran en los cinco santuarios y los enclaves donde se sitúan, mientras que el peregrino o creyente acude con objetivos religiosos, para encontrar a Dios y encontrarse a sí mismo.

Por otro lado, cabe mencionar que muchas personas que llegan como turistas, salen como peregrinos.

El avance en las comunicaciones y los medios de transporte, las nuevas y variadas propuestas de los santuarios, los atractivos turísticos existentes a su alrededor y el desarrollo del turismo como fenómeno de masas han contribuido a que actualmente existan varias rutas e itinerarios religiosos.

Actualmente, alrededor de 180 millones de peregrinos viajan por todo el mundo para visitar diferentes lugares sagrados, santuarios y centros de peregrinación, o para realizar itinerarios religiosos. De forma individual, en familia, en grupo, en romería o en peregrinación, cualquier forma es bienvenida para acercarse a uno de estos destinos marianos y rendir homenaje y adoración a la imagen sagrada.

AINA

AINA es la respuesta a la obra social que todo santuario debe asumir. Nacida en 1979, Año Internacional del Niño/Niña de Andorra, es una organización lúdica y educativa, dirigida a los niños y los jóvenes.

Con un propósito y unos objetivos bien claros y definidos, la función principal de esta organización es la de acoger a los niños, cuyos padres trabajan, durante las vacaciones y los fines de semana. Aprenden a conocer y amar Andorra y a convivir con otros niños; también conocen los valores humanos y cristianos desde el respeto, el esfuerzo y la solidaridad, así como la sensibilidad ante la belleza y la alegría. Finalmente, aprenden a integrarse con los otros niños de Andorra, con una ayuda especial a la integración de otros niños inmigrantes. Aún así, AINA no solo acoge a los niños, ya que la entidad cuenta, además, con varios edificios donde también se pueden alojar las familias que lo necesiten.

Por otra parte, gracias a las limosnas que los devotos ofrendan a la Virgen de Meritxell, AINA puede ofrecer un precio reducido de colonias y crear becas para los niños de las familias que estén en dificultades. A la vez, también forma a jóvenes en el voluntariado, personas que optan por pasar sus días festivos ayudando en la educación de los niños desde el ocio, y también invierte durante el curso en la formación de estos jóvenes, para que puedan titularse para prestar este servicio.

AINA acoge durante el año a más de diez mil personas, con una estancia en el albergue que comprende una peregrinación a la Basílica Santuario de Meritxell por el camino real, y organiza junto con el Santuario varios eventos durante todo el año, como las fiestas de otoño o de primavera, la Pascua Joven, la peregrinación juvenil a Meritxell o la acción de gracias del verano en la Borda de Meritxell, entre otros.

SALUDO DEL RECTOR

Saludos, amigas y amigos de Meritxell. Bienvenidos a la nueva web del Santuario de Meritxell.

Con el inicio de este portal dedicado a nuestro Santuario, queremos abrir una ventana moderna para llevar el mensaje de la Patrona de Andorra a todos los fieles y devotos, peregrinos y visitantes, y que al mismo tiempo sirva para facilitar la aproximación a la Virgen de Meritxell.

Meritxell, fiel a su nombre, os guiará con la esplendorosa Luz de Mediodía en vuestro caminar. Y al llegar a la puerta del Santuario, encontraréis vuestra Casa Pairal, como reza el Ave: «Bella y clara Aurora / haz de este cumbre / de los pueblos de Andorra / la Casa Pairal». Casa Pairal significa puertas abiertas y acogida, como lo tienen escrito las viejas casas andorranas: «Está es vuestra casa». También acogemos fraternalmente a los turistas que nos visitan, para que vuelvan a casa como peregrinos.

Andorra ha sido desde siempre un país hospitalario. Lo ha sido siempre, pero en especial cuando Europa ha sufrido la guerra que ha dañado la paz.

Meritxell, icono de Andorra, hace gala de acogida: cuando decimos acogida queremos decir también «servicio» a todos los ciudadanos de las siete parroquias andorranas. Es garantía de ello el peregrinaje de las parroquias andorranas, el primer domingo de mayo, y el de todos los inmigrantes que encuentran en Meritxell el espíritu de su integración en el país sin renunciar a sus raíces. Es garantía de ello la peregrinación del pueblo portugués la víspera del 13 de mayo, la Misa Rociera en la Fiesta de Pentecostés, la Misa Baturra, el domingo más cercano al 12 de octubre, y las sardanas del 8 de septiembre en el claustro grande que nos sirve de plaza mayor.

Peregrinar al Santuario de Meritxell implica el compromiso en pro de la paz. Rogamos a los peregrinos: «Meritxell de la paz, enséñanos la solidaridad». En el rosal silvestre de Meritxell se acoge la obra social, lúdica y educativa de la casa de colonias AINA. Las limosnas dadas a la Patrona y Madre de Andorra se dedican en su totalidad a los niños débiles a causa de problemas familiares, ya sean afectivos, laborales o de salud. Sabemos que el mañana depende de nuestros jóvenes de hoy. Por este motivo, Meritxell asume el lema de AINA: «invertir en la educación de los valores humanos y cristianos de los jóvenes».

Con enorme gratitud y afecto, aprovecho esta gran ocasión para, en nombre del Santuario de Meritxell, agradecer a santuarios hermanos del Pilar, Torreciudad, Lourdes y Montserrat que nos hayan abierto sus brazos fraternales para poder ser incluidos en la Ruta Mariana. Era un sueño que venía de lejos. Con un siempre estrecho contacto con los peregrinos de Meritxell desde nuestro país en el corazón de los Pirineos, los invitábamos a peregrinar al Santuario de Lourdes en los Pirineos atlánticos, al Pilar de Zaragoza, al primer templo mariano del mundo, Montserrat, que con Meritxell forma la ruta de las «Dulces M», y a Torreciudad, desde la tierra que vio nacer a San Josemaría Escrivá de Balaguer.

Hoy, desde el itinerario de Pallerols del Cantó hasta Sant Julià de Lòria, se ha convertido en una ruta de peregrinación. ¡Gracias, santuarios hermanos!

Santuario, sinónimo de camino. Meritxell seguirá el camino con el Pilar, Lourdes, Montserrat y Torreciudad, con la plena conciencia de que nuestro caminar ya es la felicidad para cantar juntos «¡Magnifica mi alma el Señor!».

Mosén Ramón
(Rector de Canillo y del Santuario de Meritxell)

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La Cruz de Meritxell es una antigua cruz de término, ubicada en el antiguo camino real que va de Canillo a Meritxell, pasando por el núcleo de Prats.