VINO CALIENTE QUEMADO

El vino caliente es una bebida invernal de cariz popular, muy conocida en toda Europa que, como sucede con muchas otras especialidades gastronómicas, tiene un acento específico según la región en la que se prepara.

Tradicionalmente se elabora con vino tinto, acompañado de varias especies, tales como la canela, el clavo, la nuez moscada, el azúcar o frutas. La receta que os proponemos lleva, además, piel de limón y de naranja y orejones, que, junto con el hecho de quemarlo (no hay que confundirlo con el quemado mediterráneo), le confieren el toque de dulzura y el aroma afrutado que lo convierten en característico y lo diferencian de otras preparaciones. 

El vino caliente se elabora en toda Europa y es típico de las celebraciones y actividades navideñas, como, por ejemplo, los tradicionales mercados. Se puede degustar vino caliente desde los países escandinavos hasta los catalanes, pasando por Hungría, Bulgaria, Alemania, Francia, Suiza, Italia o Inglaterra, por citar solo algunos de los países. En Andorra también es una tradición que se ofrece al salir de la misa del gallo, la víspera de Navidad.

Es una receta sencilla con la que sorprenderéis a vuestros invitados, ideal para concluir una comida.

RECETA

Preparación:

Poned todos los ingredientes a hervir a fuego vivo y, cuando veáis que se forma como una capa blanquecina y empieza a hervir, es momento de echarle fuego. Mientras quema, id moviéndolo con una losa y, al punto que deseéis, apagad el fuego y servidlo. Cabe decir que, cuanto más tiempo queme, menos alcohol tendrá.

Ingredientes para preparar el vino caliente quemado:

- 3 l de vino
- 600 g de azúcar
- Un manojito de canela
- Una piel de limón
- Tres pieles de naranja
- Unas ralladuras de nuez moscada
- Tres clavos
- 300 g de orejones

Bibliografía:

Libro: La nostra cuina. Menges d’aquí
Autor: Maria Dolors Ribes Roigé / Josep Mª Troguet Ribes
Segunda edición: abril de 2007