En la intimidad luminosa de la iglesia de Sant Corneli y Sant Cebrià, este concierto propone un viaje sonoro delicado y contemplativo a través del repertorio para piano a cuatro manos, un género que convierte el diálogo musical en un gesto de complicidad y respiro compartido.
La petite suite de Claude Debussy abre la puerta a un universo de transparencias y movimientos sutiles, donde la música fluye como corrientes de luz y sugiere paisajes de una poesía casi impresionista. Los valses op. 39 de Johannes Brahms nos trasladan a la atmósfera cálida e íntima de una velada doméstica, llena de elegancia, nostalgia y humanidad, en la que cada frase se convierte en una caricia musical.
Culmina el programa la gran Fantasía en fa menor D.940 de Franz Schubert, una de las obras más profundas y conmovedoras del repertorio para cuatro manos: un canto a la libertad y a la imaginación que, con su forma libre y su aliento lírico, se convierte en refugio y espacio de ensueño para quien la escucha.
Interpretado por Isabel Fèlix y Míriam Manubens —dos trayectorias que comparten sensibilidad, rigor y amor por el sonido—, este concierto es también un encuentro musical y humano. Como un jardín que se despliega lentamente en el tiempo, la música nos invita a escuchar cómo los temas emergen, se transforman y se funden en una sola voz.
Un concierto a mediodía pensado para detener el tiempo y dejarse envolver por la luz, la piedra y la música.