Cruz de los 7 brazos

Cruz de los 7 brazos

Prats ( Canillo )

Prats ( Canillo )


En el camino viejo que va de Canillo a Meritxell, encontramos erigida sobre un talud la “Cruz de los siete brazos”.

Se trata de un crucero muy antiguo y objeto de una leyenda trágica... Según cuenta la leyenda, en el pueblo de Prats vivía un chico un poco miedoso que temblaba con solo pensar que algún día el diablo podía ir en su busca. Los jóvenes del pueblo tuvieron la mala idea de enviarle a Canillo a buscar vino a cambio de invitarle a merendar. Puesto que se resistía y para que no tuviera miedo, le dieron una escopeta y lo enviaron a Canillo.

Cuando llegó a Canillo ya empezaba a oscurecer. Se dirigió a recoger el vino y, puesto que había mucha gente, dejó la escopeta y la bota y se fue a dar una vuelta por el pueblo. Cuando el mesonero terminó de servir a todos los clientes, llenó la bota de vino del chico y por curiosidad echó un vistazo al arma ya que le parecía que estaba mal cargada. Creyendo que era a causa de un descuido, la cargó bien, por si acaso, pensó, el dueño de la escopeta tenía que defenderse de un animal y el arma no le respondía.

El chico recogió la bota y la escopeta y tomó el camino de regreso a Prats. Entretanto, sus amigos le tenían preparada una sorpresa... De repente, apareció una forma blanca que gesticulaba en medio del camino. El chico no se lo pensó dos veces: disparó y echó a correr hacia su casa gritando que había matado al diablo. El resto de chicos se burlaron de él y lo alentaron a regresar al lugar para ver al diablo muerto. Cuando llegaron, vieron que su amigo había desaparecido y que se lo había llevado el diablo. Habían sido castigados por su maldad.