BASÍLICA SANTUARIO DE MERITXELL

Meritxell ( Canillo )


Por su tradición, su estilo y su ubicación privilegiada, el Santuario de Meritxell en Andorra merece una visita. ¡Descubre aquí todos sus detalles!

La Basílica Santuario de Meritxell es el templo religioso más importante de Andorra. Pero además de su importancia espiritual, este lugar de culto de la parroquia de Canillo ofrece otras razones para su visita, principalmente desde el punto de vista artístico y paisajístico. La festividad de Nostra Senyora de Meritxell, patrona de los Valles de Andorra se celebra el día 8 de setiembre, fiesta de las vírgenes encontradas en los Países Catalanes.

Un lugar cargado de simbolismo

Este complejo religioso de Andorra es un lugar lleno de simbolismo para los habitantes del Principado. De hecho, alberga la imagen de la Virgen de Meritxell, patrona del país. Se trata de una talla polícroma que recuerda a la original románica, destruida en el incendio de 1972. Además, la Basílica Santuario de Meritxell alberga otras tallas de santos andorranos, patronos del resto de parroquias del país.

Esta importancia le ha valido al templo el título de Basílica Menor, otorgado por el Papa Francisco en 2014, convirtiéndose así en el único lugar de culto con esta distinción en el Principado. Desde ese momento, Meritxell forma parte de la denominada Ruta Mariana, que recorre otros cuatro importantes santuarios en España y Francia: el del Pilar, el de Montserrat, el de Torreciudad y el de Lourdes. Por ello, este templo se ha convertido también en un polo de atracción para visitantes movidos por la fe y la espiritualidad.

Una construcción moderna con mucha personalidad

Como se ha dicho, el Santuario de Meritxell sufrió un terrible incendio en 1972. Además de la destrucción de la talla y otros objetos de valor depositados en su interior, el santuario quedó prácticamente arrasado. Ya no queda casi nada del templo original, pero a cambio actualmente podemos admirar una de las obras más interesantes del prestigioso arquitecto español Ricardo Bofill. El resultado es, en sus palabras, una “recreación del románico”, estilo que estuvo en los orígenes de esta iglesia y que dejó una gran impronta en el Principado.